-Margot, ¿cómo podrías ser parte de un partido que ni siquiera respeta la vida? -preguntó Mary, molesta.

Estas palabras permanecerán para siempre en mi mente y corazón. Yo era el líder del comité de la minoría de los jóvenes demócratas de Idaho. Sólo intentaba hacer lo correcto. Mis padres habían emigrado a los Estados Unidos desde México, sacrificando mucho para que mis hermanos y yo tuviéramos más oportunidades. Sólo quería que los demás tuvieran la misma experiencia.

Cuando era muy joven, Mary tuvo un aborto forzado en Planned Parenthood. Ni siquiera sabía que Planned Parenthood era un centro de aborto. Las enfermeras insistieron en que era lo mejor para ella y el futuro de su novio. Mary admitió. Mientras la preparaban para el procedimiento, ella vio el ultrasonido por el rabillo del ojo, y en él, su hijo. Le rogó a la enfermera que se detuviera. La enfermera la presionó. Probablemente estaba preocupada de que la despidieran si alguien descubriera que su paciente había visto la ecografía.

Aun hoy, María extraña  y duele por su hijo perdido. Su historia, trágica y dolorosa, encendió un fuego dentro de mí. La causa pro-vida es la causa más importante por la que luchar porque sin el derecho a la vida cualquier oportunidad para un futuro brillante es completamente borrada.

Mi héroe, san Juan Pablo II, afirma también el valor del trabajo pro-vida:

“Es imposible promover el bien común sin reconocer y defender el derecho a la vida, sobre el cual se fundan todos los demás derechos inalienables de los individuos y de los cuales desarrollar.”

Unidos haremos que el aborto sea impensable. Mi misión es aumentar la comunicación sobre temas pro-vida en las comunidades latinas. Planeo realizar talleres en todo Oregon y aumentar la presencia pro-vida en plataformas digitales; La creación de más defensores de los niños en el útero y el fortalecimiento de los defensores existentes. Les pido que si tienen algún contacto en la comunidad latina que quisiera ser parte de esta misión, por favor envíenme a mi manera. Además, si alguien tiene peticiones o sugerencias para llegar a la comunidad latina en su propia comunidad, estaría más que feliz de saber de usted. Espero reunirme y trabajar con todos ustedes.

* El nombre de Mary fue cambiado para proteger su privacidad. Puede comunicarse con Margot enviando un correo electrónico a margot@ortl.org.